Accesibilidad o visitabilidad

¿Qué logramos finalmente?

Escribe Arq. Nicolás Li Calzi,
Especialista en calidad Unit-Iso 9000.

Hace unos días navegando por internet, buscando saciar la sed de lectura en temas referentes a la accesibilidad global, integral, universal, o como se le quiera denominar ahora, encontré una entrevista que los colegas le hicieran a la recordada Arq. Clotilde Amengual, y de la cual extraje este pequeño párrafo, motivo de estas reflexiones.

…Nombre algunos edificios accesibles de Buenos Aires. Los edificios de Buenos Aires donde se realizaron algunas intervenciones de adaptación, no proporcionan accesibilidad sino visitabilidad, que se puede admitir para algunos destinos. Lo objetable es que en la mayoría de los casos, reducen el problema franquear y recorrer el edificio, y a veces proporcionar un servicio sanitario accesible, para personas en sillas de ruedas, dejando de lado parte importante del colectivo de personas con discapacidad o circunstancias discapacitantes…

http://www.accesible.com.ar/recursos/opinion/entrevista-a-la-arq-clotilde-amengual/

He aquí donde decidí hacer una pausa y comenzar a reflexionar sobre este párrafo que casi paso por alto, pero que aquel término quedó rondando en mi cabeza por días.

Según la Real Academia Española, accesibilidad es la cualidad de accesible. ¿Y qué es ser accesible?

Del latín accesibĭlis, accesible es algo que tiene acceso. Algo de fácil acceso o trato. De fácil comprensión, inteligible.

Por lo que entonces toda intervención humana arquitectónica es accesible por naturaleza, ya que nadie imagina que se construya una vivienda, un edificio de pública concurrencia sin puertas, sin entradas. Sin accesos a los mismos.

Lo que debemos preguntarnos es, ¿para quienes es accesible?

Es la respuesta a esta pregunta la clave de hasta dónde, o a partir de cuando comenzamos a considerar a algo más o menos accesible. ¿Accesible para gordos de hasta cuantos kilos? ¿Accesible para jugadores de basquetbol de hasta cuantos centímetros de altura? ¿Accesible para lesionados medulares de hasta qué grado de lesión?

Y es allí donde nos vamos a dar cuenta que no bastaría con salvar esos escalones a la entrada con un simple plano inclinado, para darle el mote de “edificio accesible”. Ni bastará con dejar un volumen libre de obstáculos de 210 o 220 cm de altura, si proyectamos para un jugador de basquetbol como puede ser nuestro compatriota Esteban Batista que ronda los 208 cm de altura  y pesa 123 kg, o un Fabricio Oberto de 209 cm y 111 kg, o el legendario Manute Bol, estrella de los Washington Bullets, Golden State Warriors, Philadelphia 76ers y Miami Heat, que medía tan solo 231cm y pesaba 91kg.

Estos deportistas están muy lejos de ser considerados discapacitados, sin embargo, su rango de estatura, peso, u otras consideraciones físicas, caen fuera de lo habitualmente considerado “estándar” de proyecto.

Nuestro concepto genérico de accesibilidad se asemeja en un 99% de los casos al concepto mencionado por la Arquitecta Clotilde Amengual de “visitabilidad”.

Quizás debido esto a que al no haber proyectado desde el vamos con los parámetros de accesibilidad universal, global, integral (adjetivos que pueden abrir la puerta de un próximo debate), concebimos a la accesibilidad como un adicional sumamente costoso para adecuar dichas obras arquitectónicas y urbanísticas. Por lo que al reducir al máximo el factor económico en las intervenciones, pasamos a generar edificaciones y espacios urbanos visitables, convencidos que los mismos poseen las condiciones de accesibilidad necesarias para que el uso y goce de los mismos sea para todos de igual manera. Y por lo general, la ceguera, la baja visión, la sordera, y algún otro tipo de deficiencia menos común son las grandes olvidadas.

Quizás sea hora de reflexionar si el mero acontecimiento de incluir una rampa de acceso, que en muchos casos (por no decir la mayoría) no son acorde a normativa, soluciona la condición de esa edificación o espacio y lo transforma en ACCESIBLE.

No estaremos simplemente dándole el carácter de VISITABLE.

Visitable para aquellos que no pueden salvar dicho obstáculo por sus propios medios. Necesitando la colaboración de un tercero que le proporcione esa ayuda que le permita ingresar, usar y egresar del mismo. Ya que el llegar al mismo es todo una odisea en algunos casos.

¿Accesibilidad o visitabilidad? ¿Qué logramos finalmente?

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