Tras los pasos de un curitibano. . .

Escribe Arq. Nicolás Li Calzi,
Especialista en calidad UNIT-ISO 9000

(Fuente: Divulgación Ayuntamiento de Curitiba)

Pensar en una ciudad para todos, implica no solo intervenir en las construcciones nuevas, esperar la buena voluntad de quienes quieran o puedan intervenir en las existentes, de rediseñar los espacios urbanos colectivos como plazas, parques, o jardines con nuevos diseños que salven las barreras arquitectónicas que el estilo de la época de oro de nuestra ciudad no contempló.

Una ciudad para todos implica pensar en la conectividad de la misma. Implica construir un sistema integral de movilidad urbana que toque todos los puntos necesarios para que una persona pueda trasladarse en la misma, de y para cualquier punto. Implica pensar en su material móvil accesible para todos, como también en sus puntos fijos de subida o bajada. En sus terminales de carga o descarga de pasajeros.

En fin, UN SISTEMA INTEGRAL diseñado con los parámetros del diseño universal adaptados a la realidad circundante. En nuestro caso, la realidad de un país en vías de desarrollo. Una vía casi tan larga como una carretera de Ushuaia al estrecho de Bering.

Curitiba, una ciudad rediseñada donde, el principal artífice del cambio fue el Arq. Jaime Lerner, donde el autobús tomó un protagonismo primordial. Alentar el uso del transporte colectivo es uno de los principales cambios, puesto que ello redunda en una disminución del parque automotor privado en las calles, una mayor eficiencia energética de consumo de combustibles y su consiguiente repercusión en el medio ambiente. La economía de combustible no solo se traduce en ahorro económico y disminución de la polución volcada al medio ambiente. También se traduce en un mayor cuidado de las construcciones de una ciudad por el impacto del CO2 en las construcciones, en las estructuras. En la hidratación del cemento se forman, entre otros, cantidades importantes de Ca(OH)2, hidróxido de calcio, que otorga al conjunto un carácter eminentemente básico (protector de la armadura). Con el tiempo, el CO2 de la atmósfera pasa a través de los poros del hormigón, se combina con los compuestos químicos de éste, principalmente con el hidróxido cálcico, y llega a formar carbonatos cálcicos. La transformación progresiva de los hidróxidos cálcicos en carbonatos cálcicos provoca el descenso del carácter básico, que hacen desaparecer la protección química que supone el pH básico de cara a la corrosión de las armaduras. La corrosión se produce a lo largo de toda la superficie de la armadura y esto implica el consiguiente aumento de volumen del acero y, posteriormente, la aparición de grietas en el elemento constructivo.

Según la URBS – Urbanizaçao de Curitiba – las principales características de una concepción de un sistema de transporte colectivo de este estilo son:

  • Integración con el uso del suelo y el sistema vial, configurando una ciudad con crecimiento lineal.
  • Amplia accesibilidad con el pago de una única tarifa.
  • Prioridad del transporte colectivo sobre el transporte individual.
  • Caracterización sistema tronco / alimentador.
  • Terminales de integración cerradas, fuera de los ejes principales para ampliar la integración.

En Curitiba, EL RESPETO hacia las personas con discapacidad o movilidad reducida es EL VALOR FUNDAMENTAL en el planeamiento y la operación del transporte colectivo. La Prefectura de Curitiba y la URBS mantienen la única red de transporte público de Brasil exclusiva para los estudiantes con necesidades especiales. A partir de los 15 años, y en la medida de sus posibilidades de autonomía, son incentivados a sacar una “tarjeta de transporte”, con exención tarifaria para usar el transporte colectivo convencional. Como forma de romper las limitaciones, las barreras y vivir de manera más independiente.

(Fuente: http://www.urbs.curitiba.pr.gov.br/PORTAL/rit/)

En Curitiba, los 1800 ómnibus de la RIT, Red Integrada de Transporte,  tienen espacios internos para los pasajeros con necesidades especiales, con un mínimo del 20% de los lugares para personas con discapacidad, ancianos y niños pequeños.

Cerca del 65% de la flota del transporte colectivo tiene accesibilidad total, con elevadores y rampas de acceso. En el caso de los bi-articulados y los “rapiditos” tienen embarque a nivel en las terminales y en las estaciones tubo.

De las 395 líneas de la RIT, 316 líneas ya tienen ómnibus con adaptaciones para personas con discapacidad. en las líneas de los bi-articulados y los “rapiditos”, TODOS los vehículos tienen acceso por las rampas. En las demás líneas, para facilitar la identificación a distancia de los coches adaptados, se le colocaron adhesivos azules con el símbolo internacional (SIA) en los lados, al frente y en la parte posterior. [1]

Ahora bien, en todo proceso de transformación siempre hay un día en que debemos dar el PRIMER PASO. Un primer paso que debería concentrar, concebir desde su génesis la inclusión de todas las personas, independientemente de su capacidad física, psíquica o sensorial, sea esta temporal o permanente. Y no es un latiguillo simplemente, sino que debemos pensar en todo el espectro de personas, porque a veces por impulso cuando tenemos que pensar en discapacidad, pensamos en la silla de ruedas solamente, y nos olvidamos del resto. Incluso de las personas que sin tener discapacidad, tienen su movilidad habitual reducida, por edad, por enfermedad, por lo que sea.

Hoy, Mayo de 2009, Montevideo cuenta con un parque automotor de transporte colectivo de aproximadamente 1500 unidades. Tan solo 12 buses de ellos con accesibilidad. Con adaptaciones o venidos de origen ya sea con piso bajo, con rampa manual, o plataforma de elevación  mecanizada. 10 de esos buses en una misma empresa. 2 en una de las cuatro cooperativas más importantes que operan en la ciudad. 10 distribuidos en una única línea. 2 en dos líneas exclusivamente generadas para ellos, por lo que la línea cuenta con esa única unidad.

Hoy día, nuestro marco jurídico es meridianamente claro, pero abnegadamente poco exigente.

La Ley 16.095, en su capítulo X, artículo 56 dice que se otorgarán facilidades a las empresas privadas para que adopten las medidas técnicas necesarias, tendientes a la adecuación progresiva de unidades de transporte colectivo, con el objeto de permitir la movilidad de las personas discapacitadas. La falta de reglamentación de la misma, el no tener un decreto que diga el cómo, hace que desde hace 20 años estemos esperando saber cómo se instrumentaría.

Por otra parte, la Ley 18.418, publicada en el Diario Oficial el pasado 4 de Diciembre de 2008 (para contextualizar: 10 días antes de la llegada de los buses que hoy transitan en la línea céntrica CA1), aprueba la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, firmada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, el día 3 de abril de 2007. Dicha Convención, en su artículo 9 referente a la accesibilidad, dice que a fin de que las personas con discapacidad puedan vivir en forma independiente y participar plenamente en todos los aspectos de la vida, los Estados Partes adoptarán medidas pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones con las demás, al entorno físico, el transporte… Estas medidas, que incluirán la identificación y eliminación de obstáculos y barreras de acceso, se aplicarán, entre otras cosas, a:

a) Los edificios, las vías públicas, el transporte y otras instalaciones exteriores e interiores como escuelas, viviendas, instalaciones médicas y lugares de trabajo;

2. Los Estados Partes también adoptarán las medidas pertinentes para:

a) Desarrollar, promulgar y supervisar la aplicación de normas mínimas y directrices sobre la accesibilidad de las instalaciones y los servicios abiertos al público o de uso público;
b) Asegurar que las entidades privadas que proporcionan instalaciones y servicios abiertos al público o de uso público tengan en cuenta todos los aspectos de su accesibilidad para las personas con discapacidad;

Mientras tanto, en la actualidad, el Digesto Municipal, en su Artículo D.768.24 dice que las empresas permisarias deberán establecer un plan permanente de renovación de la flota de autobuses, de modo que en un proceso gradual se prohíba la circulación de unidades de más de 16 años. La Intendencia reglamentará al respecto. (Fuente: Origen Decreto Nro. 26365 Fecha 4/7/94)

¿No hay otra condición? ¿Sólo la edad?

(Fuente: Divulgación Ayuntamiento de Curitiba)

Creemos conveniente comenzar a encender la llama de la conciencia, del sinceramiento, de la planificación integral. Porque si aspiramos a una verdadera eficiencia urbanística, una verdadera inclusión de todos los habitantes, un perfil de ciudad con visión de futuro, es HOY que debemos comenzar a ver al fondo de la foto el Palacio Legislativo. Pensar que esa avenida es Av. Del Libertador, para hacerle honor a su nombre y comenzar a liberar a Montevideo de todas esas barreras, que más allá de las arquitectónicas y urbanísticas, en muchos casos son sociales, son mentales. Porque, por desgracia, debemos modificar las ordenanzas que están estancadas en un limbo temporal.

PORQUE A LAS BUENAS INTENCIONES, DEBEMOS DE ACOMPAÑARLAS DE BUENAS ACCIONES.



[1] www.urbs.curitiba.pr.gov.br/PORTAL/acessibilidade.php

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